Así nació el himno del Carnaval de Barranquilla
por Fausto Pérez Villarreal
A las manos de Antonio María Peñaloza, el desaparecido maestro musical oriundo de Plato (Magdalena) y residenciado en la capital del Atlántico, llegó a finales de 1953, un poema titulado ‘Te olvidé’, escrito por el español Mariano San Ildefonso.
“Para ser poesía- diría años después Peñaloza- carecía de lirismo y estaba huérfana de literatura. Pero el escrito tenía su encanto y era imperdonable que se quedara en un simple intento de poesía”.
Tardes enteras empleó Antonio María en su labor, leyendo, rayando, tarareando la letra y haciéndole arreglos con su trompeta hasta que la transformó en música de garabato.
Yo te amé con gran delirio/ de pasión desenfrenada/ te reías del martirio/ te reías del martirio/ de mi pobre corazón.
El siguiente paso no era menos difícil. Había que buscarle un intérprete apropiado, con un buen acompañamiento musical, y llevarlo a los estudios de grabación.
En los arreglos lo ayudó un trío de jazz, de Panamá, que se llamaba Sex-Rose Cerros.

“Le puse un ritmo muy propio de la región Caribe colombiana, alegórico al Carnaval de Barranquilla. Yo quería crear algo que trascendiera y que desbancara al merengue dominicano ‘A lo oscuro’ como la canción más sonada del Carnaval. Se me ocurrió bautizar ese tema como danza de garabato y no danza ‘del’ garabato ni chandé, como suele decirse erróneamente. El trabajo fue arduo, pero satisfactorio al final”, me dijo el maestro Peñaloza.
Concluida la labor de Antonio María y sus músicos, el siguiente paso era la grabación. Curro Fuentes, hermano de Antonio Fuentes López −el cerebro indiscutido de la industria fonográfica en Colombia− se puso en contacto con Antonio María Peñaloza por recomendación del guitarrista Ángel Fontanilla, quien a su vez había recibido buenas referencias del trompetista, a través del compositor Rafael Escalona.
Curro tomó en sus manos la partitura de ‘Te olvidé’ y, su impresión inicial fue que tenía más letra que el Himno Nacional. Peñaloza lo convenció de que el argumento era contundente.
Para la grabación se postuló al cantante tumaqueño Tito Cortés, de gran popularidad por tener un timbre de voz parecido al de Daniel Santos.
“No se pudo materializar ese propósito porque Tito Cortés se pegó una borrachera de varios días, y no apareció por los estudios –recordó Peñaloza-. Surgió entonces el atanquero Alberto Fernández Mindiola, vocalista del trío Bovea y sus vallenatos, y el mejor intérprete de los cantos de Escalona. Alberto respondió a las expectativas y grabó”.
‘Te olvidé’ se grabó en los estudios de Discos Curro de Bogotá, en 1954, y desde su aparición se constituyó en un ‘hit’. Con el correr del tiempo conquistaría el gusto de los melómanos y llegó ser catalogada como el himno del Carnaval de Barranquilla.
