“Ver crecer a mis hijos ha sido el mayor consuelo”
Por Dayana González
En el mundo de Hollywood podemos encontrar muchas historias de amor, algunas fugaces, otras más duraderas, pero pocas han dejado una huella tan profunda como la historia de amor del actor Liam Neeson y la actriz Natasha Richardson. Un amor sólido, tierno, sin excesos mediáticos que fue marcado por una pérdida devastadora.

William John Neeson, más conocido como Liam Neeson, es un actor destacado por su brillante carrera en el cine y el teatro. Nació el 7 de junio de 1952 en Irlanda del Norte. Comenzó su carrera actoral a finales de los años 70. Entre sus películas más reconocidas se encuentran ‘La lista de Schindler’, por la que fue nominado al premio Óscar como mejor actor, ‘Búsqueda implacable’, ‘El pasajero’ y ‘Star Wars’.

Natasha Richardson nació el 11 de mayo de 1963 en Inglaterra, era hija del célebre director británico Tony Richardson. Comenzó su carrera desde muy joven, algunas de sus películas más conocidas son: ‘El cuento de la criada’, ‘Juego de gemelas’, y ‘Maid in Manhattan’.
Liam y Natasha se conocieron en 1993 mientras protagonizaban juntos la obra de teatro ‘Anna Christie’ en Broadway. Ella lo describió como una persona genuina. “Es tan él mismo que no podía creerlo del todo»
Mientras él confesó: “Nunca había tenido ese tipo de situación de química explosiva con un actor o actriz. Tuvimos este maravilloso tipo de baile; bailé libre en el escenario todas las noches”.

Se casaron poco tiempo después, en 1994, en una ceremonia íntima construyendo un hogar donde tuvieron a sus dos hijos, Micheál y Daniel. Decidieron establecer su hogar en Millbrook, Nueva York, buscando un lugar tranquilo donde criar a sus hijos, lejos del bullicio de Hollywood y anteponiendo siempre a la familia.
Fueron muy unidos durante varios años, manteniéndose alejados del foco mediático. Sin embargo, el 16 de marzo del año 2009, la vida dio un giro para esta familia cuando la pareja se fue a Canadá. Mientras Liam filmaba una película, ella decidió ir al centro de esquí en Mont Tremblant en Quebec. Quería aprender un nuevo deporte y tomó una clase privada de esquí para principiantes; se resbaló y se golpeó la cabeza.
Al principio parecía ser un accidente menor, incluso llamó a su esposo para contarle, pero una hora después empeoró rápidamente. Su marido, que se encontraba rodando la película ‘Chloe’ en Toronto, viajó enseguida para estar al lado de Natasha, pero cuando llegó ya era demasiado tarde, los médicos ya la habían declarado con muerte cerebral. Fue trasladada a Nueva York, donde le quitaron el soporte vital.
Después de la tragedia, el actor se mantuvo muy reservado y durante varios años guardó silenció, hasta que en el 2014 dio una entrevista en el programa ‘60 minutes’ donde habló sobre la dolorosa muerte de Natasha.
«Dicen que lo más difícil del mundo es perder a alguien a quien amas. Mi esposa murió inesperadamente. Ella me trajo tanta alegría. Era mi todo», expresó Neeson sobre el tiempo con Natasha y reflexionó sobre cómo ella le enseñó sobre el amor incondicional.

En sus emotivas declaraciones, Liam recordó el momento en que Natasha le habló por última vez: «Oh, cariño, me caí en la nieve». Sin embargo, unas horas después, el actor recibió la desgarradora noticia de que el estado de su esposa había empeorado gravemente.
“Me dijeron que tenía muerte cerebral, y al ver la radiografía fue como ‘wow’. Obviamente, estaba con soporte vital, y yo entré en la habitación y le dije que la amaba. Le dije: ‘cariño, vas a salir de esto, te golpeaste la cabeza. No sé si puedes oírme, pero eso fue lo que pasó. Te llevaré de regreso a Nueva York y todos tus familiares y amigos podrán verte’”.
Según reveló el actor, ambos habían hecho un pacto tiempo atrás, en el cual, si alguno de los dos quedaba en estado vegetativo se desconectarían, y con el corazón roto cumplió su promesa. “Si alguien entra en estado vegetativo, lo más sensato es desconectarlo. Cuando la vi con todos esos tubos y cosas, ese fue mi pensamiento inmediato. Ella se fue, donó tres de sus órganos, así que mantiene vivas a tres personas en este momento: su corazón, su hígado y sus riñones”.
