Un Lugar de Memoria y Cultura en Barranquilla
Por Wilber José Fábregas Molina
La Casa del Periodista, ubicada en el emblemático Barrio Boston de Barranquilla, ha sido durante mucho tiempo un lugar emblemático para los periodistas y comunicadores de nuestra ciudad. Sin embargo, hoy se encuentra en un estado de abandono que preocupa a quienes valoramos la historia y la cultura de Barranquilla.
En este lugar, que fue testigo de innumerables tertulias y encuentros entre periodistas, escritores y artistas, se gestaron algunas de las historias más importantes de nuestra ciudad. Lamentablemente, el paso del tiempo y la falta de mantenimiento han hecho que este espacio se convierta en un refugio para aquellos que buscan hacer daño a la sociedad.

Es por eso que me sumo a la lucha por rescatar este lugar emblemático y convertirlo en un espacio donde las nuevas generaciones puedan conocer y aprender sobre la historia de Barranquilla. Un lugar donde se puedan contar las anécdotas y los cuentos que han sido parte de nuestra cultura y tradición.
La Casa del Periodista debe ser un lugar donde se celebre la vida y obra de los periodistas y comunicadores que han hecho historia en nuestra ciudad. Un lugar donde se puedan realizar tertulias, conferencias y eventos que promuevan la cultura y la educación.
Es hora de que las autoridades tomen conciencia de la importancia de este lugar y trabajen para rescatarlo y ponerlo al servicio de la comunidad. La Casa del Periodista es un patrimonio cultural de Barranquilla que no podemos dejar que se pierda en el olvido.
Como barranquillero de pura cepa, me siento orgulloso de haber nacido en el barrio San Roque y de haber dedicado mi vida a contar las historias de nuestra ciudad. La Casa del Periodista es un lugar que me duele ver en el estado en que se encuentra, pero también me da esperanza pensar en lo que podría ser si se rescata y se pone al servicio de la comunidad.
La lucha por rescatar la Casa del Periodista no es solo mía, es de todos aquellos que aman la historia y la cultura de Barranquilla. Es hora de unir esfuerzos y trabajar juntos para que este lugar emblemático vuelva a ser lo que fue: un espacio de encuentro y celebración de nuestra cultura.

Wilber Fábregas Molina
Un comunicador franco y decidido
Con una trayectoria de más de 55 años en el periodismo, Wilber Fábregas Molina se ha destacado por su franqueza, persistencia y dedicación a su profesión. Egresado de la Universidad Autónoma del Caribe, este comunicador social y periodista ha sido un defensor incansable de la libertad de expresión y la importancia de la Casa del Periodista en Barranquilla.
Su pasión por enseñar, servir y aconsejar lo ha llevado a apoyar a numerosos colegas y ciudadanos en general. Su visión y liderazgo lo han convertido en un referente en la comunidad periodística y cultural de la ciudad.
La Casa del Periodista: Un legado que debe ser rescatado
Wilber ha sido uno de los principales promotores de la restauración de la Casa del Periodista, un inmueble emblemático que ha sido testigo de la historia del periodismo en Barranquilla. A pesar de los esfuerzos realizados, este espacio sigue en estado de abandono y es objeto de intentos de desviar su propósito original.
Como barranquillero de pura cepa, Wilber siente un profundo orgullo por su ciudad y su cultura. Ha dedicado su vida a contar las historias de la Costa Caribe Colombiana y a promover la riqueza cultural de la región a través de sus escritos y proyectos.

Un Comunicador con una Visión Integral
Además de su trabajo en el periodismo, Wilber Fábregas Molina es un apasionado del carnaval y ha sido partícipe en numerosas comparsas y eventos culturales. Su creatividad y habilidad para liderar procesos lo han convertido en un referente en la comunidad cultural de Barranquilla.
Con su espacio en redes sociales, «Caribe Hoy», Wilber comparte historias y relatos de la región, promoviendo la identidad cultural y el patrimonio histórico de la Costa Caribe Colombiana. Su dedicación a la comunicación y la cultura es un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones de periodistas y comunicadores.
La Nobleza del Carnaval


