HEREDEROS DE LA TRADICIÓN
Lema: mi tradición, mi tesoro
Este año, los Reyes Infantiles no solo recibirán una corona, un vestuario o un lugar en el desfile. Recibirán algo mucho más profundo: el orgullo de una historia que se baila con los pies y se siente con el corazón. Heredarán la cumbia que camina con elegancia, el garabato que reta a la muerte, el mapalé que sacude la vida, los colores que nunca se apagan y los tambores que jamás se callan. Heredarán las calles, los bordillos y las esquinas como altares vivos donde se canta lo que somos. Heredarán también el derecho a sentirse parte de algo más grande: una tradición que resiste, que se transforma y que les recuerda que sus raíces están hechas de ritmo, fuerza y alegría. Su misión será cuidar, defender y renovar el legado de sus abuelos, de sus barrios y de su ciudad. Porque en cada paso que den, en cada sonrisa que regalen, llevarán consigo la memoria de su cultura. Este año, ellos no sólo heredarán el Carnaval… heredarán la responsabilidad de mantenerlo vivo.
Ashley Sofía Gómez Vásquez tiene 12 años y es barranquillera de pies a cabeza. Le encanta la danza, el folclor y todo lo que tenga ritmo y alegría. Desde chiquita se ha robado las miradas en tarimas y concursos como All Dance, bailando porro, cumbia, flamenco, latin jazz y lo que le pongan. Es de las que no se queda quieta: también hace gimnasia, juega voleibol con emoción y energía, le gusta hablar en micrófono y tiene un tumbao natural pa’ contar historias y poner a gozar. Ella es pura chispa, pura energía, y cuando baila, se siente la tradición latiendo. Ama su cultura, su gente y sueña con mostrarle al mundo que ser de Barranquilla es un orgullo que se baila con el alma.
Germán Javier Palomino Montes tiene 12 años y es un niño lleno de talento, energía y mucha alegría. Nació en Barranquilla y le apasiona la música: toca piano, congas y siempre está explorando nuevos ritmos. También disfruta del fútbol, tenis y montar a caballo, además de pasar tiempo con su familia y sus mascotas. Es divertido, espontáneo, le gusta leer, bailar y siempre tiene un buen chiste para sacar una sonrisa. Es el menor de cinco hermanos. Germán es curioso, soñador y auténtico, y todo lo que hace, lo hace con el corazón. Ama su cultura, sus raíces y está listo para representar con orgullo lo que significa ser un niño barranquillero.


