En este apartamento todo parece nuevo.
De las frías montañas llegaron a Barranquilla los abogados Jaime Rohenes y su esposa Betty para disfrutar sus años de retiro laboral en un entorno plácido y moderno, después de haber trabajado varias décadas en Bogotá.
Se trajeron todo sus muebles: de sala y de comedor, y de los dormitorios; las alfombras, los cuadros y objetos decorativos.
Mónica Urquijo, reconocida decoradora de interiores, restauró cada uno de los muebles utilizando telas europeas.
De los colores oscuros pasaron a los claros, para armonizar con el trópico y el mar Caribe: tonos neutros: menta, gris, dorado y plateado. Y de repente un verde esmeralda en el ‘estudio’.
Casi un año duró Mónica realizando esta restauración en la que todo se reutilizó dando la apariencia de un apartamento nuevo, con todo, como si fuera acabado de comprar.
Esa era la idea! aprovechar lo que tenían para darle un toque clásico y elegante, como lo son sus dueños, pero con algo moderno.
Los muebles de sala y comedor quedaron en el espacio indicado. Las alfombras, las esculturas y otros cristales en las mesas de centro.
A través de los ventanales se aprecia una hermosa vista de Barranquilla, como lo habían soñado sus propietarios.
Se cumplió el reto de Mónica Urquijo y se hizo realidad el sueño de los esposos Rohenes: un apartamento con todo lo que tenían; porque cada pieza tiene un valor sentimental, fue adquirida con el pasar de los años, de otras casas, de sus viajes y de su unión familiar.
Además de belleza y estética Mónica logró un hogar donde sentir más agradable su estadía en nuestra Barranquilla.










