por Angélica Santamaría, Psicóloga
Una de esas madrugadas, en las que aprovecho el silencio de mi casa para escuchar música, encontré en Youtube una nueva canción que con frecuencia quiero volver a escuchar. Me atrapó el ritmo, la letra y la cantidad de colores que pasan por mi mente al cerrar los ojos y dejarla que suene. Se llama “TU VELOCIDAD”, y ocurre al modo de un reggae en español cantado y compuesto por un joven a quien recientemente tuve oportunidad de conocer.
Su nombre es Miguel Dellacosta, Nacido en Montería hace unos 23 años, que desde hace dos reside en Miami. Había viajado un tiempo atrás al estado de Tennessee con el fin de perfeccionar el inglés, gracias a una beca de golfista. De allí siguió a Missouri para iniciar estudios de economía, los cuales continúa en la F.I.U. de Miami. Miguel se define autodidacta en los deportes y en la música, “apenas tomas un instrumento te das cuenta de que lo necesitas para componer”, dice con entusiasmo y una sonrisa que durante nuestra conversación transmite la alegría como parte de su personalidad. Esa misma alegría lo llevó a componer su primera canción a los 11 años, un ritmo bailable del que tararea una parte, y que cantó con una banda musical que desde sus ocho años había integrado con amigos del colegio. Sin embargo, y a pesar de vivir la música como una pasión temprana, decidió tomarla en serio hace un año, cuando un tutor de su universidad en Miami le muestra una canción para pedirle su opinión y juntos la reescriben. Desde entonces iniciaron las grabaciones en estudio, contacta a una amiga, María Andreína Rangel, quien se convierte en su manager, y dan con el productor Yhonny Atella, con quien graban “Tu Velocidad”.
La historia de la canción comienza con una pregunta que al tiempo es una invitación a una mujer, para sacarla de un laberinto y mostrarse sin temor a ser sexy o sugestiva. Es imaginada como una película en la que una experiencia de amor sin complicaciones puede ser algo liberador.
Miguel cuenta que todo el tiempo está componiendo canciones, y considera que las redes sociales son más adecuadas para promocionar sus nuevos proyectos musicales.
En cuanto a su futuro como canta-autor afirma con carácter y el mismo entusiasmo que no desaparece durante nuestra conversación “no me asusta ni cinco, no lo dudo ni un segundo, en la música encuentro mi lugar, encontrar una pasión cura todos los males y problemas.” Y es en la música donde reitera que se encuentra a sí mismo, y un mundo de motivaciones muy diferente a lo que para él estaba determinado.
