por Loor Naissir
La decoración cambambera de la Casa de la Reina del Carnaval Carolina Segebre es obra del artista Rubiel Badillo Romero, galapero que se le mide a todo lo que gire alrededor del arte. Comenzó con el manejo de la madera, haciendo figuras de animales, y desde hace nueve años elabora carrozas para el Carnaval de Barranquilla.
El año pasado fue el gran artista detrás de la Gran Parada de la Luz de la Fundación Pan y Panela; hizo todas las carrozas y los personajes, y decoró los tráilers. ¿Cómo lo hizo? Generando empleo en su taller y eso lo llena de satisfacción. Vive en la Ciudadela 20 de Julio.
Comenzó en el garaje de la casa de sus papás, en Galapa; después se las compró para ampliar su taller porque almacena las estructuras con las que elabora las llamativas carrozas.
Hoy dicta talleres sobre el manejo de la madera, figuras en tercera dimensión y de tocados. Para las carrozas utiliza estructuras de hierro, madera, recubrimiento con cartón, papel y también talla en icopor. “Mi familia me colabora: Deisy Suárez, mi esposa; Jailine Alcázar, de 19 años, estudiante de psicología, quien llegó a mi vida desde los 3 años. Mi hija Carolina, de 8 años, quien tiene aptitudes artísticas. Mi esposa tiene un coro y es bailarina de la Escuela de Mónica Lindo”. Rubiel es artista desde los 10 años. Empezó a tallar la madera con el maestro Francisco Padilla.
En el colegio hacía la cartelera, era el que dibujaba; se graduó como bachiller con énfasis en arte. “Con estrategias se puede vivir del arte”. Por eso ha diversificado su trabajo: hace escenografía para conciertos o espectáculos musicales, decora centros comerciales y diseña mobiliario para ‘stands’.
Hace todo lo anterior sin olvidar su arte de tallar en madera. Este año hará una serie de animales del trópico. Primero imagina el animal y lo hace en pequeño formato; después en gran formato, desde 80 centímetros hasta 6 metros. Tiene en su taller un tótem gigante, al que le está buscando escenario.
Llegó al Carnaval después de haber participado en un taller. En el 2012 Carla Celia abrió una convocatoria y ganó. Su primera carroza fue en homenaje al inolvidable Joe Arroyo. Y dos ‘tráilers’. Desde entonces no ha dejado de participar en esta grandiosa fiesta con su sello de calidad hecho a mano. José Antonio Segebre, dos años antes de ser gobernador, conoció su obra y lo impulsó para que expusiera en Buenavista, en una ‘isla’ artesanal. Rubiel ha tenido la oportunidad de ver el arte en otros países. Estuvo en Valencia, España, conociendo las ‘fallas’, obras monumentales. “Es una tradición: la falla nace en la candela y muere en la candela”. Alcanzó a visitar 50 y eran 150 de diferentes tamaños y categorías. Visitó en México al artista Alejandro Camacho, creador de juguetes tradicionales, todo en papel. El alebrije es un tipo de artesanía originaria del país azteca, elaborada con la técnica de la cartonería, y las figuras se pintan con colores alegres y vibrantes. Fue coproductor de una obra monumental llamada ‘Patapez el corroncho’.
A finales del año pasado fue ganador del premio Microempresario del Año en la categoría artesanía, en la Noche de los Mejores de Fenalco. Así es Rubiel, el conocedor de la ceiba roja, la cual utiliza para elaborar sus piezas artísticas, el artesano nato y el artista polifacético, que ama, respeta y vive del arte.
fotos Jairo Guzmán
