por Loor Naissir
Rubén Correa Vásquez vive de sus pinceles; y reconoce que el arte le da para mantener a su familia.
Lleva 25 años pintando profesionalmente, gozando con los colores, los lienzos, las figuras y los paisajes.
Estudió publicidad en la Universidad del Litoral, pero eso no era lo que quería. Su mundo eran las artes plásticas.
Pasó por los colegios Sagrado Corazón, Nuevo Colegio de la Costa y Gimnasio del Country.
Cuando llegó al taller de Marcel Lombana se sintió realizado durante los siete años que permaneció al lado de este maestro que le dio la oportunidad de ser monitor.
En la Escuela Distrital de Arte estudió año y medio, y se graduó en dibujo.
Tiene su taller en su apartamento, en el barrio La Concepción, y a veces pinta donde Marcel Lombana, hoy su gran amigo.
Su primera obra fue un gallo y lo hizo guiado por su tío, el pintor Alfonso Melo, integrante del Grupo Barranquilla.
Sus inicios fueron estilo naif, primitivo, que surgió antes de la Segunda Guerra Mundial. El francés Henri Rosseau fue uno de sus máximos representantes.
Después pasó al figurativo abstracto y entre ambos se ha desenvuelto a lo largo de su carrera artística.
Fue profesor de arte en los colegios Chadai, Pies Descalzos, Fundación Fundeipro, Fundación Neva Lallemand, Colegio Meriland y ahora enseña en la Casa Distrital.
Sus obras han sido adquiridas por personas que viven en Italia, EE.UU y Brasil.
En el arte naif las figuras humanas no tienen ojos y la boca se define con un punto.
Rubén es muy disciplinado: pinta en las mañanas y ha expuesto en cuarenta colectivas y en tres individuales (Buenavista, Combarranquilla Country y en el Colombo Americano).
Es gestor cultural: forma parte del colectivo The Art Factory, con María Victoria Debs; son los fundadores. Allí promocionan a varios pintores nuevos.
Recientemente expuso en el centro cultural El Bordillo y en la Casa Moreu.
Rubén es uno de los fundadores, junto con Alfredo Peñaranda y su esposa Liliana, del grupo de alabanzas ‘Oasis’ en la Iglesia del Espíritu Santo. Se reúnen los miércoles en la capilla.
También pertenece a los Caballeros de la Inmaculada Concepción desde hace once años y se reúnen los martes a las 7 p.m.
Es un artista muy ocupado. Se la pasa entre el arte y su fe, y no se pierde las exposiciones de sus colegas.
Instagram: rubendariocorre
Facebook: rubencorrea
fotos cortesía Jorge Payares

















