Desde que la paella empezó a incluirse en la gastronomía internacional, los hombres han sentido inclinación por este plato emblemático de la cocina española.
Por eso, en este mes del Padre, La Ola Caribe ha querido dedicar estas páginas a este exquisito plato que tiene sus raíces en la región de Valencia, donde los campesinos y pescadores lo preparaban al aire libre con ingredientes locales.
A lo largo de la historia, esta receta ha evolucionado y se ha popularizado en todo el mundo, convirtiéndose en un símbolo de la cultura culinaria española.
La historia registra que surgió en los siglos XV-XVI, en las zonas rurales de Valencia, donde campesinos y pastores necesitaban una comida fácil de preparar con ingredientes locales como arroz, conejo, pollo, judías verdes y garrofón.
En el siglo XVIII se volvió popular en el pueblo de Sueca, en Valencia, y se empezó a cocinar en paelleras, sartenes anchos y bajos.
Se dio a conocer a nivel internacional en exposiciones en Londres y París, y de ahí para todo el mundo.
En el turismo masivo a las Costas españolas en los años 60 y 70, la paella era el plato más apetecido por los visitantes.
Ingredientes de las distintas paellas:
La Valenciana lleva arroz, conejo, pollo, judías verdes y garrafón o frijol blanco de tamaño bastante superior al resto, menos abombado y bastante plano.
La de marisco es una variación popular, que incluye mariscos como gambas, mejillones, calamares, etc.
La negra lleva tinta de calamar, que le da un color negro característico.
La mixta es una combinación de carnes (pollo, conejo, etc.) y mariscos.
También está la paella vegetariana, como su nombre lo indica, con vegetales como berenjena, pimentones, coliflor.
Récord Guinness:
En 2001, se realizó en Valencia la paella más grande del mundo, con una paella de 21 metros de diámetro, alimentando a 110.000 personas.
Hay muchos lugares donde venden paellas, pero la más rica es la que prepara papá para su familia y sus amigos en su paellera, donde le pone de todo, dándole un sabor inigualable.
Paella, pa’él
