Por Emiluz Jaraba
La Reina del Carnaval Michelle Char llegó un día al barrio Me Quejo buscando a Nair Núñez Pérez, director de la Fundación Cultural Fuerza Negra, para aprender más sobre la danza, y sin darse cuenta se fue involucrando con la comunidad que terminó siendo parte de ella.
Así empezó la historia de la soberana con este joven barranquillero de nacimiento y palenquero por herencia y corazón.
Bajo su dirección, el grupo de danza Fuerza Negra ha sido galardonado con múltiples Congos de Oro en el Carnaval de Barranquilla.
Laolacaribe.co conversó con este interesante cultor del folclor, lleno de experiencias gratificantes y sueños por cumplir.
¿Cómo empezó este sueño de Fuerza Negra?
-Fuerza Negra se organizó hace aproximadamente 12 años. Nació como una iniciativa propia para aprovechar el tiempo libre de los niños y los jóvenes de mi comunidad. Era una manera de distraerlos, porque en esa época, cuando yo empecé, había muchas bandas delincuenciales, drogas y una tasa alta de embarazos en adolescentes. Los chicos estaban en riesgo. Yo había iniciado la universidad, pero también quería oportunidades para los jóvenes de mi barrio. Iniciamos con 10 niñas. Las formaba en danza, música, valores; el objetivo era construir un proyecto de vida. Posteriormente el grupo siguió creciendo con niños y jóvenes, hoy está conformado por más de 200 integrantes.
¿Quiénes te apoyaron en esta iniciativa?
-Al principio no fue fácil. Empecé solo, la gente no creía en mí. Muchas personas se burlaban, me decían que estaba perdiendo el tiempo, y se lo estaba haciendo perder a esos muchachos. Ensayábamos por mi casa, donde está la virgencita o en el parquecito; muchas veces me mandaban a bajar el sonido, nos desconectaban la instalación; en fin, fueron muchos obstáculos al comienzo. Mi familia era la más dura conmigo. Pero hoy día, gracias a Dios, todos nos apoyan.
¿Qué formación artística tenías cuando comenzaste tu proyecto?
-Me formé en varios grupos de danza, donde aprendí lo primordial. Por ejemplo, con Luz Marina Cañate y el profesor Abraham Cáceres, en la Corporación Folclórica y Cultural Bambazú. Me inculcaron todo este amor por la danza, no solamente cómo hacer un buen movimiento y tener una buena técnica. Me enseñaron a ser una buena persona, a ser respetuoso y disciplinado, cosa que yo no tenía, quizá porque en mi casa no me habían enseñado. Siempre los menciono, porque de verdad sí estoy muy agradecido con ellos.
¿Cómo influye en tu trabajo ser Licenciado en español y literatura, y Maestro en artes escénicas de Bellas Artes?
-En la universidad, tu mente y tu visión cambian. Ya no eres la misma persona pensando en alcohol o perdiendo el tiempo. La literatura fue muy importante, porque desarrollé esa parte creativa, que muchos artistas y bailarines no la tienen. También, me interesé en el tema del teatro, porque sentía que me complementaba muy bien con lo que quería hacer, cómo expresar, cómo crear una dramaturgia en una obra o en una puesta en escena. Porque no quería ser el mejor bailarín ni el que tuviera la mejor técnica, quería ser un bailarín que pudiera transmitir y contar algo en esos movimientos.
¿Cuéntanos cuál es la danza que identifica y hace único a tu grupo?
-El mapalé, porque nosotros estamos inscritos en Carnaval de Barranquilla como danza tradicional de mapalé. Lo que se marca mucho es el fortalecimiento de la identidad, de cómo sentirse orgulloso de su color de piel, el tema de los peinados, del vestuario, de rescatar y preservar las tradiciones afro palenqueras y contar a través de la danza teatro. Creo que eso es lo que ha marcado la diferencia con respecto a otros grupos del Carnaval de Barranquilla y de la comunidad también, porque hay varios.
¿Cómo surgió tu cercanía con la Reina del Carnaval Michelle Char?
-Michelle llegó al grupo hace aproximadamente tres años. Se recibió como una más, sin privilegios. Yo también tenía un poco de recelo porque pensaba que solamente había llegado para hacer su contenido para Instagram, TikTok y “adios luz que te guarde el cielo”. Sin embargo, ella se encariñó mucho con el grupo y con la comunidad de Me Quejo. La conoce el tendero, el vecino de enfrente, mi mamá, mis tías, todo el mundo. Ella asistía a eventos que de pronto ni le competía ir, como una toma de barrio, un festival gastronómico. Participaba en todas las actividades que hacíamos, vendía rifas, pasteles, arroz con leche. Siento que eso fue lo que hizo que nos conectáramos, porque vi en ella un ser humano con calidad.
¿Cómo proyectas tu grupo Fuerza Negra?
-Como uno de los mejores a nivel nacional e internacional, llegando a la televisión, haciendo giras por Europa, por África, por Asia. También, me gustaría abrir una escuela, para que la gente se forme en la Escuela Fuerza Negra. Nosotros estamos activos los 365 días del año, porque este proyecto no es solamente en época de carnavales. Continuamente trabajamos para ampliar el repertorio de danzas y música. Además, deseo seguir involucrando a la comunidad, a través de las modistas, los artesanos, la casa del refrigerio, para generar empleo. Esa es la visión que tengo en estos momentos. Es mi proyecto de vida.
Nair Núñez es un ejemplo de orgullo por su origen, tenacidad y amor por su comunidad. También, es un modelo para los jóvenes, de cómo las artes salvan vidas y generan oportunidades de transformación social.
Aplausos para este folclorista y maestro del mapalé, que trabaja con amor y pasión por y para la comunidad.





