“Firme por la patria”
Cómo cautivó a los colombianos


Símbolos, narrativa y emoción en una campaña que conectó con casi trece millones de electores.
Por Loor Naissir
La primera vez que vi en persona al presidente electo Abelardo De la Espriella fue durante el lanzamiento de mi libro Vida, nada me debes: Orlando Abello Martínez Aparicio, obra que tuvo el honor de ser presentada por él.
Fue a finales de agosto de 2025. Apenas cruzó la puerta del salón principal del Country Club de Barranquilla, el ambiente cambió. Su presencia no pasó desapercibida.
Me saludó llevando la mano derecha a la sien, en un gesto sobrio, casi militar, que transmitía respeto. Lo imité con emoción. Mi hijo captó aquel instante en una fotografía que hoy conservo como un recuerdo especial de mi vida literaria.
—No es tan alto —comentó una de las asistentes—, pero se ve imponente.
A su lado caminaba su esposa, Ana Lucía Pineda, sonriente y elegantemente vestida, saludando a los cerca de doscientos cincuenta invitados.
Él hizo lo mismo, estrechando manos mientras avanzaba hasta la tarima principal.
De la Espriella ofreció una intervención en la que mezcló reflexiones sobre mi libro con un análisis de la realidad nacional. Por esos días acababa de constituir su movimiento político independiente, Defensores de la Patria, y recorría el país recogiendo firmas para su inscripción.



Esa misma noche, después de mi conversatorio con el periodista barranquillero Manuel de la Rosa, escuché frases que me quedaron grabadas:
—Abelardo tiene a Colombia en la cabeza. Es un líder del Caribe. Hay que apoyarlo.
Aquellas palabras tuvieron un peso especial para mí.
Esa misma noche también supe de la estrecha amistad que hay entre Abelardo y Orlando Abello, protagonista de mi libro. Orlando renunció después de 57 años de militancia en el Partido Conservador para inscribir el movimiento ciudadano Defensores de la Patria y la candidatura de Abelardo a la Presidencia, junto con la abogada y escritora Diana Bravo y el industrial Gregory Steven Schaller, amigos cercanos suyos. El acto se realizó en la Registraduría Nacional del Estado Civil, el mismo lugar donde, 30 años atrás, Orlando había ocupado el máximo cargo.
Además, Orlando está vinculado desde hace dos décadas a la firma De La Espriella Lawyers, fundada por el hoy presidente electo, y Diana Bravo es socia de esa misma firma.

No es la primera vez que escribo sobre Abelardo De la Espriella, admirado por muchos y cuestionado por otros. Años atrás lo destacamos en la revista La Ola Caribe por Sempre Avanti, su línea de ropa masculina inspirada en la elegancia italiana. Luego, cuando lanzó su ron Defensor.
Su imagen pública también ha estado ligada a proyectos artísticos desarrollados junto al productor musical barranquillero Nicolás Tovar, con quien impulsó producciones como De mi alma italiana y Navegante, además de eventos donde combinaban música, moda y encuentros sociales.


Su vínculo con Barranquilla ha sido constante. Aquí presentó El Navegante en el Salón Cristal del Malecón del Río y celebró, junto a sus seguidores, tanto su paso a la segunda vuelta como su posterior triunfo electoral en la Ventana al Mundo. Ambos eventos multitudinarios.
En campaña lo acompañó su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, académico y exfuncionario público, cuya experiencia le dio solidez a la propuesta de gobierno.

Abelardo Gabriel De la Espriella Otero es hijo del exmagistrado y notario Abelardo De la Espriella Juris y de María Eugenia Otero Aldana. Está casado con Ana Lucía Pineda y es padre de Lucía, Salvador, Filippo y Francesca.
Durante la campaña proyectó una imagen de hombre de familia, lo que reforzó su conexión con muchos ciudadanos.
“Firme por la patria” dejó de ser un lema para convertirse en una expresión repetida en plazas, universidades, reuniones familiares y redes sociales. El gesto de la mano en la sien terminó identificando una causa política que se instaló en la conversación pública.



Las redes se llenaron de canciones, videos y mensajes creados por seguidores para impulsar la campaña. Fue una contienda intensa, emocional y altamente mediática.
En las plazas hablaba con firmeza, pero en el contacto directo mostraba disposición para escuchar.
Sin el respaldo de los partidos tradicionales, construyó una identidad política propia apoyada en símbolos claros como el tigre y el color amarillo, además de una comunicación emocional que conectó con millones de colombianos.
Durante el lanzamiento de mi libro me sorprendió al decir que lo había leído en apenas tres horas. Aquello me hizo pensar en su capacidad de análisis rápido, algo que muchos luego asociaron con su forma de abordar los retos del país.
La estrategia entendió el valor de los símbolos y de la comunicación emocional. Mientras otros candidatos apostaban por discursos tradicionales, él logró instalar una narrativa en la conversación cotidiana.



“Me enamoré de su campaña porque conozco al Presidente electo Abelardo De la Espriella desde cuando era columnista de El Heraldo. Publicó sus artículos desde 2010 hasta 2017. Nos hicimos amigos, porque él es así: espontáneo como todo costeño. Era uno de los más leídos”: Anita González.
Entre las frases más recordadas estuvo la popularizada por Diomedes Díaz en su canción Que me coma el tigre, repetida tanto por simpatizantes como por detractores.
En redes circularon imágenes, videos y montajes que alimentaron el fenómeno. Los niños incluso imitaban el gesto del saludo, ampliando su presencia en el entorno familiar.

Sus entrevistas alcanzaban altos niveles de audiencia por su estilo directo y seguro.
El estratega detrás de esa construcción comunicativa fue el abogado Carlos Suárez, quien diseñó una campaña de alto impacto mediático y fuerte viralidad en redes.

Estuvieron ‘Firmes por la Patria’.
Emprendedor desde joven, según ha contado en distintas entrevistas, ha desarrollado una marcada disciplina por el trabajo, el estudio y los negocios.
Quienes lo conocen destacan su constancia y su hábito por la lectura.
Además de abogado, es empresario y escritor, con una dimensión espiritual que también forma parte de su trayectoria.

Apenas fue confirmada su elección, realizó junto a su esposa un peregrinaje religioso por varias basílicas del país, comenzando por la de la Virgen del Morro, en el Atlántico, para dar gracias a Dios por su triunfo y pedirle que lo guíe y oriente durante su gestión presidencial.

Gracias Señor Presidente y su Vice.. serán los mejores capitanes de este barco llamado Colombia!
Nunca dudé de que sería nuestro Presidente!”: Mariliana Molinares.
Abelardo vive orgulloso de sus raíces caribeñas, pero su reto ahora es gobernar para todos los colombianos, incluidos quienes no votaron por él. Así funciona la democracia.
El país observa el inicio de una nueva etapa. Muchos ciudadanos depositaron su confianza en la visión que el presidente electo ha llamado la “Patria Milagro”. Ahora comienza el desafío de convertir las promesas en resultados.
Desde estas páginas le deseamos éxitos. Que lo construido en campaña encuentre su mejor destino en el ejercicio del gobierno.

Defensores de la salud
Médicos de diversas especialidades en el Atlántico expresaron su respaldo a la candidatura de Abelardo De la Espriella a la Presidencia de la República.
Bajo la coordinación de Martha Rodado y Lilia Salcedo, este apoyo refleja el compromiso con una salud digna para todos, convencidos de que el país necesita liderazgo, conocimiento y decisiones firmes en favor de la gente.
Firmes por la Salud. Firmes por la Patria.
Abelardo llegó a la política como ‘outsider’, sin haber ocupado antes ningún cargo de elección popular. Asumirá la Presidencia de la República el 7 de agosto de 2026, para el periodo 2026-2030.












