Ana María Lewis siempre sorprende en las redes sociales con su creatividad.
En esta ocasión invitó a sus amigas a compartir una tarde creativa y deliciosa.
Guiadas por tutoriales de Instagram, se atrevieron a realizar sombreros utilizando individuales de colores, flores y detalles decorativos.
La propuesta fue de María Emilia Fadul y entusiasmó de inmediato. El encuentro fue en la casa de Ana María Lewis, como buena anfitriona, para convertir aquella ocurrencia en una experiencia inolvidable.
Compraron individuales que servirían de base, nodrizas, alfileres y silicona; y cada una llegó con flores, cintas, mariposas, frutas artificiales, los de sus preferencias y dejaron volar su imaginación. No hubo dos sombreros iguales.
En cada uno quedó reflejada la personalidad de su autora: unos alegres y coloridos, otros delicados y elegantes, pero todos hechos con la ilusión de crear algo hermoso con sus propias manos.
La segunda actividad estuvo completamente dirigida por María Emilia, quien enseñó a transformar un sencillo queso crema en una verdadera obra de arte. Compartió la receta, los ingredientes, los secretos y los pequeños trucos que hacen la diferencia. Poco a poco fueron apareciendo sobre las tablas paisajes comestibles: árboles hechos con hierbas frescas, flores de frutas y verduras, senderos, prados y jardines que daban dolor desbaratar. Eran tan bellos que, antes de probarlos, todas fotografiaron para el recuerdo. Terminadas las actividades y recogido el inevitable desorden que dejan las tardes felices, llegó uno de los momentos más esperados: vestir la mesa con todas las delicias que cada una había preparado para compartir. Todo sucedía con una espontaneidad, sin protocolos ni órdenes, porque cada una encontraba naturalmente su lugar.
Cuando todo estuvo listo, la mesa parecía una exposición de creatividad, cariño y generosidad. Antes de comenzar a disfrutarla, dieron gracias a Dios por el privilegio de compartir aquella tarde, por la amistad que las une y por regalar la esperanza de seguir acumulando momentos como ese, sencillo, luminoso e inolvidable, como expresó Ana María.


