Fue presentado recientemente en el Country Club.
La escritora retrata con maestría las emociones humanas.
La obra, conformada por nueve cuentos, es un espejo de la cotidianidad, envuelta en una mezcla de nostalgia, esperanza, humor y melancolía.
Los lectores encontrarán personajes entrañables que viven lo extraordinario en lo cotidiano: una niña que se enfrenta a su vergüenza más profunda, una mujer en busca de un renacer entre las plantas, o un anciano atrapado en sus visiones apocalípticas. Cada historia está impregnada de sensibilidad y autenticidad, con giros que sorprenden, conmueven y a veces arrancan una sonrisa.
Agnete Sung crea mundos donde las emociones son palpables, los recuerdos parecen cobrar vida, y los pequeños detalles nos revelan lo grande de la vida misma.
Este libro invita a detenernos y a observar lo que a menudo pasa desapercibido, recordándonos que, en el dolor, la ternura y la risa encontramos las verdaderas señales del cielo.
Nacida en Bogotá, de padre danés y madre colombiana, y también de abuelos chinos. Educada en un hogar católico, esa mezcla de culturas forjó su ser. Desde los dos años vive en Barranquilla.
Creció al lado del río Magdalena y el mar Caribe, bordeando su carácter y llenando su vida de alegría, música, nostalgias ocasionales y mucha naturaleza.
Sensible, observadora, agradecida y creyente en Dios. Para ella, cada día
es un cúmulo de instantes que debe ser atesorado y vivido intensamente. Ha tomado distintos talleres de escritura, lectura y narración, los cuales dieron paso a su anhelo ferviente de plasmar y publicar sus escritos; no quiere que le pertenezcan ni seguirlos guardando dentro de paredes de papel.
Se inspira en la cotidianidad, en pequeñas escenas que ve o en situaciones que le marcan; de ahí surgen estos cuentos disímiles, unidos por un dejo de fantasía y una que otra lágrima. Siente que ha escrito desde siempre. Acumula cuadernos de cuentos, una novela, poemas y otros escritos. Este es el primer paso en su camino de escritora.

