Por Loor Naissir
No voy a negar que sentí un estremecimiento apenas llegué al aeropuerto de Ciudad de México, en los últimos días de abril.
El avión ni siquiera pudo acercarse a la manga y tuvimos que bajar directamente sobre la pista, de noche, en medio de vehículos, obreros y un movimiento inusual que parecía anunciar que algo gigantesco estaba por ocurrir.
Nuestro guía había dejado el auto lejos para poder recogernos sin perdernos entre el caos.
Le pregunté intrigada qué sucedía y sonrió con naturalidad, como si hablara de algo que ya se respiraba en cada rincón de la ciudad:
—Todo esto es por el Mundial de Fútbol… México se está preparando para recibir a las estrellas.
Y era verdad.
No solo el aeropuerto estaba transformándose. También los estadios, avenidas y los lugares turísticos; y hasta el ambiente parecía vivir una especie de cuenta regresiva emocional. La ciudad entera vibraba como un corazón gigante esperando el inicio de la Copa del Mundo de 2026.
Mientras Ciudad de México florecía con las jacarandas, árboles con una floración morada espectacular, que aparece en primavera, también se anunciaba con gran fervor que Shakira volvería al Mundial con un gran espectáculo.
La noticia no es solo que nuestra querida barranquillera regresa, sino el número de presentaciones y sus éxitos mundialistas.
Si se compara con otras celebridades, Shakira tiene un récord imposible de igualar. Ninguno(a) en la historia ha estado presente en cuatro finales de la Copa Mundial de la FIFA como ella. Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y ahora Norteamérica 2026 forman parte de una historia que ya parece leyenda.
Ella estará el próximo 19 de julio de este 2026, en el imponente MetLife Stadium de New Jersey.
Este primer show de medio tiempo es un formato inspirado en el Super Bowl, que promete cambiar para siempre la historia de la FIFA.
Shakirá estará acompañada por la también famosa Madonna y el fenómeno global BTS.
Cada artista tendrá unos minutos para interpretar sus mayores éxitos, pero todas las miradas apuntan a nuestra querida Shaki, quien seguramente hará vibrar al planeta con ‘Dai Dai’, la canción oficial del Mundial 2026.
La ceremonia inaugural promete quedar para la historia. La FIFA confirmó que J Balvin, Doja Cat y Tems serán los encargados de abrir la fiesta mundialista el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México, que también se estaba remodelando durante nuestra visita.
La producción estará a cargo de Chris Martin y la organización de Global Citizen.
Un evento que espera recaudar 100 millones de dólares para programas de educación en países de bajos recursos económicos.
El fenómeno Shakira tiene una historia escrita por su talento y su destino exitoso. Mientras otras estrellas brillan una sola vez en la gran fiesta del fútbol, la barranquillera ha convertido su voz en la banda sonora emocional de varias generaciones.
Su éxito mundialista comenzó en Alemania 2006, cuando ‘Hips Don’t Lie’ o ‘Las caderas no mienten’ sacudía al planeta y la FIFA descubrió que la energía de Shakira podía incendiar estadios completos. Aquella presentación en Berlín, con la versión especial ‘Hips Don’t Lie – Bamboo’, fue mucho más que un espectáculo: fue el nacimiento de una conexión histórica entre una artista y el evento deportivo más importante del planeta.
Pero fue en Sudáfrica 2010 donde nació su conexión a la eternidad con el lanzamiento de un tema que puso a bailar al mundo.
‘Waka Waka (This Time for África)’ no solo acompañó el Mundial, sino que se convirtió en un himno universal capaz de unir idiomas, culturas y generaciones.
Basta escuchar sus primeras palabras para que nos transportemos emocionalmente a aquel verano futbolero en el que comenzó para ella otra historia: el inicio de su mediática relación con Gerard Piqué, con quien tuvo a sus hijos Milan y Sasha.
Brasil 2014 terminó de confirmar lo inevitable: Shakira era ya la reina indiscutible de los mundiales.
El tema ‘La La La’ también hizo historia al convertirse en la artista en actuar en tres Copas del Mundo consecutivas. El Maracaná vibró con su presentación antes de la final entre Alemania y Argentina, mientras ella, embarazada de Sasha, era ovacionada por el mundo.
Han pasado doce años y el mundo se prepara nuevamente para verla bailar ‘Dai Dai’.
Regresa como símbolo, con esa voz única, que logra que el fútbol también se baile y el mundo se una para cantar los goles.
Mientras México, Estados Unidos y Canadá se preparan para recibir la Copa del Mundo más grande de todos los tiempos, en Barranquilla el orgullo tiene otro nombre.
Porque desde las calles calientes del Caribe colombiano salió una mujer que ha logrado algo que nadie más ha conseguido: hacer que el mundo recuerde cada Mundial no solo por sus goles… sino también por sus canciones.
Gracias Shaki, eres Grande, eres nuestra. Eres orgullosamente barranquillera.


