por Valeria Naissir
TWICE
Desde hace un tiempo se empezó a escuchar sobre artistas asiáticos que estaban tomándose la industria de la música. En el 2012 el rapero surcoreano Psy batió ‘records’ al convertirse una sensación viral con su pegajoso rap ‘Gangnam Style’. Él es considerado uno de los primeros artistas que logró irrumpir en occidente y se le atribuye una gran influencia en la introducción de la ola del k-pop en este hemisferio. A pesar del extraordinario éxito de esta canción, una evidencia indiscutible del avance de este género musical en América y Europa, fueron las apariciones de grupos de pop coreano en importantes premios norteamericanos como los Grammys y los Billboards. De la misma manera, la muestra de esta presencia musical llegó a Barranquilla, prueba de ello, son las vallas publicitarias organizadas por las fanáticas de la banda oriental BTS. Para los que no conocen, el k-pop o pop surcoreano es un género musical que incluye diversos estilos como rap, dance, electrónica, hip hop, rock, R&B, entre otros.


Una vez empiezas a analizar a estos intérpretes, entiendes porqué cuentan con tantos seguidores y cómo se diferencian de las celebridades americanas. Estos artistas son integrales, pues la mayoría no solo cantan y bailan, también componen, modelan e incluso actúan. Además tienen increíbles audiovisuales que cautivan a los espectadores, tanto en sus videos musicales como en sus presentaciones en vivo. Su estética es muy distinta a la que acostumbramos, son arriesgados con la moda, la mayoría de bandas masculinas utilizan vestuarios que en el occidente son considerados femeninos. Adicional de experimentar con las prendas de vestir, juegan con su estética corporal, pues se divierten con los lentes de contacto de colores y constantemente se tiñen el cabello, luciendo todos los tonos que te puedas imaginar.
Red Velvet
Pero lo que realmente impacta de estos cantantes son sus fanáticos, a quienes se les debe gran parte del éxito de sus “idols” (idol: una celebridad del k-pop). Su nivel de compromiso es incomparable; hacen extensas filas por días para conciertos, para comprar mercancía promocional o verlos en apariciones especiales, los esperan en los aeropuertos para recibirlos, los fans internacionales dedican horas de su tiempo para traducir su contenido, y constantemente promocionan a sus “idols” en todos los medios de comunicación físicos y virtuales existentes, haciéndolos tendencia una y otra vez.
BTS

Algunos de los artistas más afamados del pop coreano son la exitosa banda EXO, un grupo coreano-chino a quienes se le atribuye haber revivido el mercado de las ventas físicas. EXO batió records al vender un millón de copias con su primer álbum, lo cual inició una tendencia en K-pop. De allí en adelante se volvió casi una necesidad para las fans del género comprar copias físicas, incluso hasta el día de hoy, algo realmente sorprendente en la era virtual. Otro de los grandes del género son el grupo Big Bang y su miembro G-dragon, quien adicionalmente tiene una exitosa carrera como solista. La cantante BoA lleva más de quince años en la industria siendo un ícono. BLACKPINK es un cuarteto de jóvenes que a pesar de debutar hace poco han logrado gran éxito comercial internacionalmente. También se encuentra la agrupación Super Junior, quienes son los que más han incursionado en el mercado latino: han cantado en español, realizando colaboraciones con la banda mexicana Reik y la dominicana Leslie Grace, y hasta recrearon a la perfección el video de ‘Ahora te puedes marchar’ de Luis Miguel. Algunos nombres de otros célebres grupos son SHINee, GOT7, RedVelvet, Twice, y NCT, por mencionar algunos.
Super Junior junto a Leslie Grace


El poder de influencia de algunos de estos grupos es extraordinario, cualquier prenda que lucen se agota instantáneamente, lo cual ha generado que múltiples marcas deseen que promocionen sus productos. En la industria de la moda BLACKPINK y EXO mandan la parada. Cada uno de sus miembros son embajadores de distintas marcas de lujo, como Chanel, Gucci, Saint Laurent, Dior, entre otras. Este mismo poder de venta ocurre también con las bebidas que ingieren o con cualquier otro producto que consuman. En una ocasión, un miembro de BTS se encontraba tomando un vino mientras realizaba un video ‘en vivo’, en poco tiempo sus fans lograron descifrar el nombre del vino y al igual que la boletería de todos sus conciertos, lo agotaron en minutos.

Entre la globalización, el talento de los artistas y sus dedicados seguidores, el k-pop se ha convertido en un fenómeno mundial y confirma que la música es un lenguaje universal.

