La música de Aida Bossa es como un abrazo cálido en un día soleado del Caribe. Su nuevo sencillo, ‘Plátano maduro’, es un viaje sonoro que te transporta a sus tardes de infancia en las que el aroma a comida casera y el sonido de la tambora llenaban el aire.
Así lo contó cuando visitó La Ola Caribe, vestida de blanco, con su larga cabellera y su sonrisa a flor de piel. Revela menos edad de la que confesó y con un matrimonio de más de dos décadas, con “el cacha”, como le dice a Julio César Herrera, actor conocido por ‘Yo soy Betty, la fea’, ‘Sin Senos Sí Hay Paraíso’ y ‘Milo y Yo’. Se refiere a él como un gran ser humano, que la deja ser como es ella. Una mujer Caribe ciento por ciento.

Con una voz dulce que derrite el alma, Aida nos lleva en un recorrido por los cantos que marcaron su niñez y adolescencia cuando iba de vacaciones donde sus abuelos en Arenal, Bolívar, aquellos que escuchaba del señor Canole, el hombre que trabajaba con su abuelo. ‘Plátano maduro’ es un bullerengue que nace del corazón, un ritmo que se siente en las venas y que la hace querer bailar.
No es solo una canción, es un pedacito de historia. Aída se sumergió en la investigación, buscando grabaciones antiguas y encontrando tesoros. Es un homenaje a la tradición oral del Caribe, un legado que se transmite de generación en generación.
Este sencillo es el cuarto del álbum que lanzará antes del Carnaval de Barranquilla, un disco que recoge sonidos de todo el Caribe cercano.
“Es un viaje musical que te hará sentir orgulloso de tus raíces, un recordatorio de que la música es el lenguaje universal que nos une”.
La vida, como el plátano, madura cuando le toca. Su nuevo álbum debía salir este año, pero el destino la desvió hacia una película.
Por eso no quería despedir el año sin soltar al menos un pedazo de todo lo que lleva siete años preparando. Así llegó ‘Plátano maduro’, recibido con cariño y sabor.
«Yo llego al camerino de un teatro o a un show de comedia en el que están y empiezan todos: ‘plátano maduro, ay con el dominico’. Es bellísimo. Ese es el verdadero sentido de las tradiciones de cualquier pueblo».
Aída descubrió detalles que antes no había visto en el canto original de ‘Plátano maduro’. «Dios mío, fíjate qué belleza: el plátano nace de una flor. El dominico es un tipo de plátano que no se ve por aquí, sino allá en el Cesar. ‘Se quedan los muchachos con el gustico’, como cuando uno está empezando, tú sabes, la mariposita».
Los versos de la canción están llenos de frutas que son metáforas de deseo: el guineo, el manzano, el plátano que ya casi no se ve. «Eso es lo bello de los cantos de tradición, que siempre están conectados con la naturaleza y con las cosas del pueblo».
Aída, autora además de la famosa canción ‘Vida de colores’, se mueve además en la actuación y la comedia, pero su raíz musical viene desde antes. «Empecé por el canto. Mi papá es músico, yo tenía un grupo de gaitas en el colegio. Tocaba tambora y cantaba».
Hay canciones que entran por el oído, pero la de Aída se mete directo al alma y al paladar. ‘Plátano maduro’, su nuevo sencillo, es similar a una tajada caliente recién salida del fogón. Se siente dulce, familiar, y con ese saborcito que solo da la tradición. Este tema suena como un verdadero himno a la cultura y la identidad caribeña.

