Natalia Díaz
enseña cómo hacer ‘slime’
Hace dos años Natalia Díaz se despertó con una idea maravillosa en su mente: tener su propio negocio.
Le dijo a su mamá, la anestesióloga Yolima Hernández, que quería enseñar algo a sus amiguitas e hijas de los amigos de sus papás, que fuera divertido y entretenido.
El negocio era: enseñar cómo hacer ‘slime’, la masa elástica que es furor en las redes sociales entre los niños.
Es uno de los juegos -tipo experimento- más populares que entretiene a chicos y grandes.
Se caracteriza por su textura fácil de manipular, fácil de hacer y sirve para adquirir habilidades en las manos y para desestresarse los papás.
No es líquido ni sólido. Jugar con ‘slime’ produce una sensación de placer; pregúnteselo a Natalia, de 11 años, quien cursa sexto grado en el Colegio Parrish y se ha vuelto instructora de la elaboración de este gel viscoso que
antes era conocido como moco de King Kong o blandiblú.
Es sin lugar a dudas uno de los juguetes más amorfos que existen. Los niños se divierten estirando la masa, lanzándola o manoseándola. No parece muy divertido, pero ha sido un éxito.
Nati, como la llaman cariñosamente sus amiguitos, ha tomado muy en serio esta actividad como entretenimiento y como negocio. Sigue a famosos que se dedican a este oficio.
En enero de este año asistió a una convención en Daytona Beach, Florida. Y regresó fascinada, con ideas nuevas.
Nos cuenta que para hacer este juguete hay que tener mucha paciencia y eso se lo exige a sus pequeñas alumnas, que siguen al pie de la letra sus instrucciones.
Los materiales que utiliza son goma blanca, detergente líquido y en polvo, que se diluye en agua. También trabaja con colorantes de acuarela. Le encanta el amarillo, el azul, el morado, el rojo, y a veces el tono naranja.
Sus cursos son entretenidos, y duran una hora y media. Van acompañados con deditos de queso y limonadas.
Hay que ver a Nati dictando las clases. Lo hace con seriedad y mucho profesionalismo, porque además de ser su pasión, es un negocio que le da satisfacciones.
“Mis alumnas se van a sus casas felices de haber pasado una tarde agradable, entretenida y divertida”.
fotos Jairo Guzmán
