un loco enamorado de la vida
El periodista y escritor Fausto Pérez Villarreal, colaborador de LA OLA CARIBE, nos anticipa, en primicia, un fragmento de lo que será su próximo libro, la biografía del reconocido cantautor guajiro Pipe Peláez.
Es un artista de inspiración fecunda que con sus letras, melodías, experimentos e interpretaciones ha contribuido a la evolución no solo del vallenato, sino de la música popular de Colombia.
Es un compositor fructífero al que le han grabado los más notables cantantes de Colombia, entre los que sobresalen los nombres de Joe Arroyo, Beto Zabaleta, Jorge Celedón, Iván Villazón, Peter Manjarrés, Poncho Zuleta, Jorge Oñate, Jean Carlos Centeno y Silvestre Dangond.
Ha participado como invitado especial en producciones de reconocidas figuras de la música popular como ‘El Cacique de La Junta’, Diomedes Díaz, el salsero puertorriqueño Gilberto Santa Rosa, el famoso reguetonero Maluma y sexteto polifónico venezolano Vocal Song.
La suya es una voz atípica, poco convencional, diferente, inusual, y no tan clásica como las denominadas voces del género vallenato, que suelen ser brillantes y de tonos muy agudos. Él tiene cadencia, color, identidad y, lo más importante: posee la virtud de enamorar y de hacer que se enamoren.
Es un ser inspirador, surgido de abajo, levantado con el tesón de una madre cabeza de hogar que, llena de enjundia, ternura y dignidad sacó adelante a sus tres hijos.
Es Felipe Peláez, uno de los creadores más completos de nuestro país, con extraordinaria desenvoltura para la composición, interpretación, producción y dirección musical.
Sobre él, el reconocido periodista, escritor y cineasta Ernesto McCausland Sojo dio una acertada definición que se puede observar en el video anexo al trabajo discográfico Diferente, producido por Albertini:
“Felipe Peláez tiene la capacidad y el talento para generar letras que se apartan del lugar común, que se apartan del facilismo y que corresponden a patrones poéticos complejos que en un momento dado pueden ofrecerle muchísimo a la música vallenata moderna”.
Compositor del Año 2006- 2007, ganador de Disco de Diamante por ventas digitales, ganador de Disco de Oro y Platino, Cantautor del Año Sayco 2010, Mención de Honor por el Congreso de la República, ganador de siete Premios Luna, Doble Orquídea de Diamante en Venezuela, cuatro veces nominado al Grammy Latino; una nominación al Grammy Anglo; ganador en 2013 del Grammy Latino. Los reconocimientos y distinciones ratifican la grandeza de este artista que, con su lenguaje romántico y elegante, le da relevancia a la música popular colombiana.
En su espaciosa casa de dos niveles, en plena zona verde de Llano Grande, sector perteneciente al municipio de Rionegro, en el oriente del departamento de Antioquia, me recibió Felipe Renán Peláez Rodríguez, el tercer y último hijo de Consuelo Rodríguez Corzo y Felipe Peláez Gouriyú. Nació el 7 de febrero del bisiesto 1976 en la Maternidad Doctor Armando Castillo Plaza, en Maracaibo, ciudad venezolana capital del estado de Zulia, fronteriza con Colombia.
¿Cómo te defines como artista musical?
Soy un loco enamorado de la vida. Musicalmente me defino como partidario de la evolución. Soy amante de un principio muy básico a la hora de hacer música, y es que considero que lo más importante es la canción, siempre la canción. Guerreo mucho con este principio.
¿Para quién compones?
Compongo, principalmente, para las mujeres. Ellas constituyen mi universo. De hecho las mujeres ocupan un lugar preponderante en vida: mi madre, mi esposa, mi hija.
¿Qué es lo más difícil de ser famoso?
El no tener derecho a un mal día, el estar obligado a dar siempre una sonrisa aunque no tengas ganas de sonreír.
¿Qué es el éxito, para qué sirve?
Defino el éxito como un premio otorgado por Dios cuando las cosas se hacen bien. El éxito sirve para inspirar a otros, pero si no se sabe manejar puede enceguecer y distorsionar la realidad. Un éxito mal manejado se convierte en el peor enemigo.
¿Qué les recomiendas a los jóvenes que se inician en la composición y el canto popular?
Les recomiendo que, sean lo que sean, luchen por crear un estilo, una propuesta diferente. Esa es la clave: ser diferente. Hoy en día hay un grupo de artistas que supuestamente ejercen un liderazgo fuerte en el mercado y no son más que una copia de propuestas anteriores. Eso no me parece justo. Me parece que tiene más validez el desarrollar propuestas innovadoras.
¿Qué es la inspiración para ti?
Es tener en la cabeza una cantidad de ideas, de vivencias y frases. Y luego Dios te manda como un rayo del cielo y te organiza, con música, todo eso que uno tiene ahí. La inspiración es, a mi juicio, un acto divino.
¿Es fundamental la inspiración para ti?
Juega un papel importante, pero no es determinante. Soy un convencido de que uno como compositor no puede quedarse cruzado de brazos esperando tener nueva novia o que esta lo deje para entonces sentarse a escribir. Uno tiene que dinamizar el ejercicio de escribir.
¿Identificas cuándo una canción no es buena?
Tengo mi gusto bien definido, que es otra cosa. Lo que me agrada lo palpo de salida, y lo que no es de mi apetencia lo desecho. La música es un arte muy subjetivo. Pueda que haya una canción que a mí no me gusta, pero al público en gran masa le llega. También sucede lo contrario: una canción que es de mi total agrado y no pasa nada con ella. Los medios juegan un papel importante en la difusión de una pieza musical.
¿Por qué aún no le has compuesto una canción a diciembre o a la Navidad?
Buena observación. Voy a trabajar la temática.
¿En qué se diferencia Felipe Peláez de los demás cantantes del género vallenato?
Mi impronta interpretativa está en mi voz nasal. Esta ñata no la tiene nadie más (entre risas). Es mi sello. Cuando canto, la gente sabe de inmediato que soy yo.
¿Cómo compones una canción?
El silencio es fundamental. Me aíslo y no puede sonar algo distinto a la guitarra. Primero hago un bosquejo con melodía; voy grabando y después, a la melodía, le voy poniendo letra, cuando ya tengo el mensaje claro.
¿Qué es lo que menos te agrada de tu profesión?
Lo que no me gusta de mi profesión de artista es que me priva del placer de disfrutar más tiempo de mi casa. Los viajes por los conciertos, las grabaciones de discos, las filmaciones de videos y las entrevistas me obligan a estar más tiempo por fuera. Y eso a veces me entristece.
¿Qué crees que hay después de la muerte?
Creo que después de la muerte hay una paz. Creo mucho en la teoría del que fue malo va para otro lado, y el que fue bueno y justo va a tener otra condición.
¿Qué es lo realmente indispensable en tu equipaje?
Aparte del cepillo de dientes, del libro de turno, y de la guitarra, me es indispensable el cargador del celular. Hoy en día uno no se puede permitir el lujo de andar incomunicado.
¿Cuál es el punto en el que por lo general no te pones de acuerdo con tu pareja?
Quizás, a modo de chiste, la apreciación cultural de
nuestras regiones. A mí me incomoda mucho el hecho de que, por ejemplo, a mi hija Sara, de raíces maternas paisas, no se le haya inculcado el amor como debe ser por mi región, que también es la suya. Que sepa que en la región Caribe colombiana tiene primitos que reclaman por ella; anhelo que cuando crezca y sea más sólida, viva lo que yo viví de niño: el paseo, el río; que experimente lo que es caerse y rasparse mientras juega.
Fausto Pérez y Felipe Peláez bromean en una tarima en La Guajira, previo a un show musical
