25 años en el mundo del entretenimiento musical
Fundador de la compañía Moon Entertainment y Presidente de la Fundación Finti ‘El Futuro Soy Yo’.
Es alto, imponente, con figura de atleta, voz fuerte y conversación convincente que traslada al interlocutor a los lugares de los hechos y los regresa en un ‘santiamén’ a lo que él quiere lograr.
Esos atributos innatos, que a lo mejor ni se ha dado cuenta de que es poseedor, le han servido a Gustavo Santrich Brito para triunfar en el mundo del entretenimiento.
Con ciudadanía americana sin perder jamás sus raíces barranquilleras, Tavo, -como lo conocen sus amigos ‘de verdad, verdad’, porque a veces lo rodean los interesados, los que quieren un favor de los artistas que él lleva a la cúspide-, tiene una historia interesante: además de promover artistas, le encanta escribir, vibra con el Carnaval y tiene muchos proyectos relacionados con la cultura y el entretenimiento.
Gustavo Francisco, como fue bautizado, es administrador de empresas con énfasis en negocios internacionales y análisis de sistemas. Está cumpliendo 25 años como director de entretenimiento Internacional de la compañía Moon Entertainment. También preside la fundación ‘El Futuro Soy Yo’ y es especialista en solución de conflictos en líneas staff.
Ha viajado por varios países del mundo llevando artistas y de cada uno tiene los mejores recuerdos.
En el 2008 obtuvo el premio N.G. New Generation, en los Estados Unidos, por su aporte en el posicionamiento de artistas latinos en el mercado anglo.
Después de este reconocimiento se convirtió en asesor de tres disqueras internacionales.
Hoy trabaja para proyectos culturales con el propósito de fortalecer el entretenimiento de su Colombia, a la que lleva en su corazón y por la que decidió trabajar en los procesos de bienestar #YoPuedo.
Se trata de la biografía autorizada de un joven estudiante, de 14 años, que, por una bala perdida, pierde la movilidad en sus dos piernas, y su familia decide irse a Estados Unidos, en busca de mejores condiciones para su bienestar.
Gustavo busca rendirle un merecido homenaje a este colombiano que hace parte de un numeroso grupo de personas con movilidad reducida, que puede trabajar en algún oficio y son rechazados.
Su objetivo es crear consciencia, ya que existe una política pública que los protege. Las empresas deberían abrir espacios para ellos.
Como mánager ha trabajado para Betto Gálvez, Daniella Mass y últimamente para Chatella.
A Betto Gálvez lo manejó en Bogotá hasta cuando se hizo reconocido por el tema ‘Mírame fijamente hasta cegarme’ de la autoría de Tobías Enrique Pumarejo.
Con Daniella Mass hizo un trabajo muy interesante: la hizo trascender fronteras y encontrar un nicho en liric pop.
Chatella: ‘Hijo Cultural del Caribe Colombiano’, ‘Artista Abanderado Musical del Concepto #Tropilatino & Ganador de 8 Congos de Oro Del Festival De Orquestas del Carnaval de Barranquilla.
Es asesor cultural de La Carmen, quien ha representado a Colombia en eventos internacional y estuvo en África llevando nuestro folclor, es la Reina de los litorales; y de Lissy Maolis, quien es la primera mujer en ganarse la Flauta de Millo de Oro en Colombia.
Su otro frente de trabajo que lo motiva como ser humano es #YoPuedo. Está dedicado a la población que busca la equidad, bienestar e inclusión de sus derechos y deberes en todos los espacios de Colombia y el mundo.
En sus ratos libres escribe y tiene programado para el 2027 el lanzamiento de los libros: “Codigo de Oro” y “#YoPuedo”.
Gustavo, o simplemente Tavo, vive en medio del éxito y la fama, dos cosas distintas.
La fama puede llegar con los artistas, los escenarios, los premios y los nombres conocidos; el éxito, en cambio, parece medirlo de otra manera.
Lo encuentra cuando logra que un artista cruce una frontera, cuando una canción encuentra un público inesperado, cuando una expresión de nuestra cultura llega a otros lugares del mundo. Pero, sobre todo, cuando puede abrir una puerta para alguien que ha sido dejado de lado.
Después de 25 años entre artistas, escenarios, viajes y grandes proyectos, Gustavo Santrich parece tener claro que el verdadero espectáculo no siempre ocurre bajo las luces. A veces sucede lejos de ellas, cuando alguien vuelve a creer en sí mismo, cuando una oportunidad cambia una vida o cuando un colombiano demuestra que sus limitaciones no tienen por qué marcar el tamaño de sus sueños.
Quizás por eso sus dos mundos —el entretenimiento y el trabajo social— no están tan separados como parecen. En ambos hay una misma convicción: descubrir el talento, abrir caminos y demostrar que sí se puede.
Y mientras Tavo siga llevando a Colombia en el corazón, seguramente habrá nuevos artistas por impulsar, nuevas historias por contar y, sobre todo, nuevos sueños por convertir en realidad. (LN)
www.moonentertainment.co
www.fundaciónfinti.org
Foto Alex Riquett
