7 años en nuestros recuerdos
por Loor Naissir
En uno de mis viajes a Miami como periodista registré un instante en el aeropuerto, cuando descubrí entre los viajeros a una de las parejas famosas del momento, Emilio y Gloria Estefan, de Miami Sound Machine, banda estadounidense de pop latino.
El creador y director de este grupo era precisamente Emilio, teclista y percusionista, y cubano de ancestros libaneses.
En mi última mudanza encontré la foto en un álbum que creía haber perdido. No preciso la fecha exacta, creo que fue en 1987, cuando Gloria Estefan & Miami Sound Machine lanzaron ‘Let it Loose’, un éxito.
Me acerqué a ellos, me presenté y pedí que se tomaran una foto conmigo.
Recuerdo como si fuera ayer que me dijeron: “De Colombia conocemos a un periodista que se llama Ernesto McCausland, buen amigo nuestro”. Y contesté orgullosa: es barranquillero y trabaja conmigo en El Heraldo.
Ya Ernesto era famoso a nivel nacional e internacional, y manejaba con sencillez su perfil profesional.
Cuando regresé al trabajo le conté lo sucedido; se emocionó con mi relato. A Ernesto esa fama jamás se le subió a la cabeza. Murió siendo noble, lleno de vivencias que lo enriquecieron como ser humano: tenía la oportunidad de codearse con los más encumbrados personajes del país y del mundo, y también gozaba tomándose una gaseosa en una tienda conversando con el tendero o sentándose en un bordillo con un colega o amigo. Le buscaba la esencia a los entrevistados; para él todos eran importantes.

