Hija de tigre sale pintada
Desde que se graduó de bachiller sabía lo que quería estudiar; y entre varias opciones, su tía, Maku Lignarolo, quien vive en México, le recomendó la escuela de Televisa, una de las mejores en Latinoamérica.
Isabella Carrera Lignarolo vio la convocatoria y mandó fotos, un resumen de quién era y qué sorpresa! la llamaron para que se presentara a una audición en CDMX.
El proceso se desarrolló así: una entrevista, una lectura a primera vista de una escena, contar una anécdota ante los jueces, una prueba de fotografía y realizar una improvisación ante la cámara.
Al finalizar le dijeron: si logras pasar te llamamos. “Hasta este momento han sido los mejores días de mi vida. Salté y lloré de la felicidad cuando me informaron que me había ganado una beca”.
Como estudiante ha sido una experiencia maravillosa y enriquecedora; “estoy muy agradecida ya que cuento con maestros que han pasado por este proceso artístico, que no solo quieren enseñar sino que ejercen al mismo tiempo en la industria, lo cual se convierte en una inspiración y motivación para mi.
El CEA (Centro de Educación Artística de Televisa) es una institución artística mexicana especializada en la actuación y otros ámbitos del espectáculo;
cuenta con unas excelentes instalaciones y con un foro de televisión profesional único entre las escuelas de arte en México. Lo cual es una gran ventaja que aprovecho al máximo”.
Hasta la fecha Isabella ha producido seis obras de teatro, en las cuales ha logrado por medio de audición conseguir los papeles que se ha propuesto. “Para mi ha sido muy grande porque no todos han tenido esa oportunidad y he podido protagonizar e interpretar papeles de altura”.
La beca tiene una duración de 3 años y culmina este semestre, en diciembre.
El CEA certifica con una placa a los alumnos que concretan los estudios de actuación.
Uno de los objetivos de Isabella es trabajar mucho el campo actoral, producción de series, novelas, cine y teatro. “Ahora estoy en una etapa muy abierta a las oportunidades que lleguen en este ámbito; creo que con más experiencia y proyectos iré formando una carrera más enfocada en lo que más me apasione”.
Isabella heredó la vena artística de su mamá, la bailarina y coreógrafa Rosanna Lignarolo. “Nací y crecí viéndola hacer arte. Vivir siendo parte de sus proyectos y puestas artísticas en la ciudad hizo que conectara con esta parte creativa del ser humano y me gustaba y lo disfrutaba muchísimo. Ella es una de las mayores inspiraciones que tengo, y he aprendido tanto de su creatividad, imaginación y esas ganas de hacer realidad sus ideas, que es importante en esta carrera. Nunca decaer ni rendirse; aunque se cierren muchas puertas va a llegar el momento en que se abran y va a valer la pena todo lo trabajado. El apoyo de mi madre ha sido incondicional en esta profesión tan hermosa.
Si volviera a nacer sería cien veces artista. No cambio por nada esta carrera que es mi pasión”.
A ella no sólo le toca, sino que le encanta leer mucho. Lo disfruto. “Para un actor es muy importante la lectura porque ayuda a evolucionar y a ser más creativo con las ideas”.
Le encantan las novelas de aventura, policíacas, de ficción sobrenatural. “Mi libro favorito hasta ahora se titula ‘La sombra del Viento’, de Carlos Ruiz Zafón. Lo recomiendo porque es una historia que hace sentir un vaivén de emociones”.
A Isabella le gustaría vivir en México. “Estoy fascinada con su cultura. Mexicanos y colombianos congeniamos muy bien. Quiero ser parte de este hermoso país. Pero algo sí sé, es que voy a estar entre Colombia y México”.
De su Barranquilla del alma añora muchas cosas, “para empezar: un sancocho de costilla de mi nonna (abuela), lleno de amor. Una bailadita de salsa en La Troja, los atardeceres en Puerto y esa luna imponente que solo se ve en mi ciudad y que me carga de la energía que tenemos los barranquilleros, el ser costeño, que es vital, alegre y lleno de bacanería”.
Para Isabella el arte lo abarca todo en esta vida. Es algo que trasciende y le llega a todos al corazón. “Lo importante es que te hace sentir algo y no hay nada más bello que eso”.
fotos Mariana Barreiro y Oscar Turco
vestuario Silvia Tcherassi de la colección Macondo





