el rostro social del Atlántico
Desde la Gerencia de Capital Social, la abogada lidera una transformación humana basada en la empatía, la disciplina y la convicción de que el servicio público es el camino para cerrar las brechas de desigualdad en el departamento.
Por Katia Díaz
El nombre de Karina Llanos ha cobrado un especial espacio en el Atlántico al convertirse en un referente social de territorio. Su gestión se vive en el contacto directo: juega con los niños, ríe con las personas mayores, dialoga con aquellos en condición de discapacidad, se sintoniza con la juventud, promueve los valores de familia. Con una profunda vocación de servicio, entiende que tiene una gran misión de trabajar en la defensa de los derechos de los más vulnerables.
Es hija de Lissette y Alfonso, la hermana menor de Milena, la esposa de Pedro Flórez y la mamá de Valentina, Samuel y Pedro José, el soporte y motor de todo lo que emprende en su vida. La disciplina y la constancia son los valores que adquirió de casa; la lealtad y el respeto se cimentan de su hogar, principios que hoy definen su integridad profesional.
Trabajar por el Atlántico ha sido la gran conquista de la abogada nacida en Puerto Colombia que se especializó en Derecho Público. Desde temprana edad, Karina se abrió paso en escenarios que forjaron su carácter y su convicción social. Fue la diputada electa con más alta votación de su partido, en alcanzar una curul en la Asamblea departamental para los períodos 2016-2019 y 2020-2023. Promovió, entre otros, proyectos como la implementación de la política pública de emprendimiento social y la creación de la mesa técnica de enfermedades huérfanas.
“Es muy bonito y me emociona trabajar para la gente. Estoy convencida que el servicio público y todo lo que se hace a través de las entidades públicas es con un objetivo claro de generarle bienestar de la gente, por ejemplo, construir un hospital, un colegio, un CDI, un Centro de Vida, o una carretera. Me satisface hacer parte del proceso que le entrega un beneficio a la sociedad y a nuestra gente”, explica Karina, quien lleva recorriendo el departamento más de veinte años desde diferentes posiciones.
Desde 2024, asumió el reto de liderar la Gerencia de Capital Social, acompañando al gobernador Eduardo Verano de la Rosa. Sobre sus hombros descansa la responsabilidad de cerrar —o al menos reducir significativamente— las brechas sociales que afectan a los atlanticenses. En su gerencia se ejecutan estrategias para mitigar la pobreza, combatir la inseguridad alimentaria y fortalecer los derechos de la infancia. Su gestión también prioriza la creación de oportunidades para jóvenes, la mejora de condiciones de vida para la población mayor y la ejecución de infraestructura social.
“La gente es la razón de ser”, es su filosofía de vida. Para ella, el presente es el único territorio real. “Debemos trabajar enfocados en lo que queremos para nuestras familias, sin dejar de disfrutar cada momento. Agradecer y compartir las bendiciones es clave. Conocerse a uno mismo es una de las tareas más difíciles, pero debe ser una prioridad: amarse y disfrutar de la propia compañía”, reflexiona.
Durante su gestión, Karina Llanos ha asumido importantes procesos que han vigorizado su labor. En lo que va de esta administración, 68 mil niños en el Atlántico se han beneficiado de programas en pro de sus derechos, prevención de sustancias psicoactivas y trabajo infantil. Lidera la ejecución y entrega de seis centros de vida en los municipios de Manatí, Repelón, Luruaco, Juan de Acosta, Campo de La Cruz y Suan. También, este año, 1.343 estudiantes universitarios se han beneficiado de subsidio de transporte, cifra que se suma a los 3.383 beneficiados en 22 municipios durante 2.025.
En pocas palabras…
¿Cuál es el principal aprendizaje que le dejan los niños y las personas mayores?
De las personas mayores he aprendido que son quienes más disfrutan de la vida, ellos sonríen y aprovechan cada momento de sus días; así como los niños, que viven en el ahora, son espontáneos y auténticos.
¿Su libro favorito?
Muchas vidas, muchos Maestros, de Brian Weiss.
¿Su mejor paisaje para levantarse en el Atlántico?
La vista al horizonte en Tubará, Juan de Acosta y por supuesto, Puerto Colombia.
Fotos Emilio Yidi

