Por Trudis Ibarra
Anne Savage es un ejemplo brillante de cómo una pasión puede transformar no solo una vida, sino también la de muchas familias, comunidades enteras y hasta un ecosistema.
Creció en Milwaukee, Wisconsin, en un entorno aparentemente común, pero su curiosidad innata la llevó a estudiar psicología. Sin embargo, fue su encuentro con los titíes de cabeza de algodón o tití cabeciblanco, como los llamamos en Colombia, lo que cambió para siempre el rumbo de su vida.
El cruce de miradas entre este pequeño primate y una joven Anne de apenas 19 años, guiada por su mentor, el psicólogo y primatólogo Dr. Charles Snowdon, marcó un punto de inflexión. La mentoría del Dr. Snowdon fue decisiva: no solo impulsó la formación de Anne como conservacionista, sino que sentó las bases del Proyecto Tití, una iniciativa dedicada a la protección de esta especie en peligro crítico de extinción en Colombia.
Anne dedicó años a comprender estos pequeños primates, convirtiendo su amor por ellos en una verdadera misión de vida. En 1985, con valentía y sin hablar español, viajó a Colombia para estudiar a los titíes en su hábitat natural. A pesar del choque cultural y de las limitaciones de recursos, encontró en Félix Medina un aliado invaluable. Juntos pasaron incontables horas en el bosque, donde la pasión de Anne se fusionó con la experiencia local de Félix, formando un equipo excepcional.
Tiempo después, Anne conoció a Rosamira Guillén, hoy directora ejecutiva de la Fundación Proyecto Tití. Desde entonces, ambas han forjado una poderosa alianza que combina la visión científica de Anne como fundadora con el liderazgo carismático y el profundo conocimiento territorial de Rosamira. Juntas han logrado ampliar el impacto de la Fundación en Colombia, transformando no solo la vida de los titíes cabeciblancos, sino también la de las comunidades que los rodean, inspirando a otros a sumarse a la conservación de la biodiversidad y al cuidado del entorno.
Con el paso del tiempo, Anne comprendió que proteger a los titíes requería mucho más que investigación científica: era imprescindible educar y empoderar a las comunidades locales. Así nació formalmente la Fundación Proyecto Tití, que no solo busca conservar la especie, sino también generar oportunidades sostenibles para las personas que conviven con ella.
Anne ha trabajado incansablemente en la creación de programas educativos, iniciativas productivas y alianzas comunitarias que han transformado vidas y fortalecido la conciencia ambiental. Su labor ha sido reconocida con múltiples premios, y bajo su liderazgo el Proyecto Tití ha establecido reservas forestales y protegido más de 7.000 hectáreas de bosque, garantizando un futuro más seguro para esta especie emblemática.
Hoy, gracias a su perseverancia, la población del tití cabeciblanco no solo se mantiene, sino que avanza hacia su recuperación. Anne Savage encarna la certeza de que la pasión, la constancia y un corazón comprometido pueden generar cambios extraordinarios. Su historia inspira a personas de todo el mundo a perseguir sus sueños y a luchar por aquello que aman, recordándonos que cada uno de nosotros tiene el poder de aportar y marcar una diferencia real en el mundo.



