La abogada y escritora pondera a la mujer con un extraordinario libro, cuya lectura refleja la valiosa y enriquecedora experiencia de una profesional, esposa y madre de familia con “los pies sobre la tierra”.
Por Loor Naissir
‘Una mujer que rompe el molde’ es un libro que se puede leer por capítulos y no se pierde el ritmo, porque está segmentado por títulos diferentes pero conectados por un hilo que es la fuerza de la Mujer.
Su autora, Diana Bravo Vélez, abogada caleña, radicada en Barranquilla, lo hizo posible gracias a las bases sólidas y necesarias que sembraron en ella sus padres, Segundo Juan Bravo y Ofelia Vélez, para que pudiera defenderse con altura en este mundo maravilloso, que parece ser de hombres y en el que debemos reclamar nuestro lugar desde el amor.
Me interesé en el libro, de 14 capítulos, después de haber leído lo que escribió el reconocido abogado Mario Iguarán, ex fiscal general de la nación: “Este libro parte de una premisa ineludible: las relaciones interpersonales entre el hombre y la mujer se han reinventado, y esto ha llevado a que, a pesar de la diferencia de roles, la mujer pueda ocupar espacios antes vedados para ellas. Sin embargo, esto no significa que la relación entre hombre y mujer deba ser conflictiva o antagónica, al contrario, ha de compaginarse en nuevos modos y con una posibilidad de desarrollo casi que infinita, lo que únicamente es viable a través del conocimiento propio de la mujer y de un fluido diálogo que permite todos los ámbitos de la vida diaria, desde el familiar hasta el profesional”.
La autora anota que el libro no es feminista y tampoco busca juzgar a la mujer o condenar al hombre por su accionar en diferentes espacios de vida como el ambiente familiar, laborar o profesional.
Profundiza lo anterior sosteniendo que cuando hablamos de pareja imaginamos que ambos se encuentran en la misma dirección, sintonizados, en busca de intereses comunes. La motivación es mayor cuando hay hijos.
El primer capítulo, por ejemplo, se titula: “Frente al hombre, hay una gran mujer”.
Los hombres admiran a las mujeres independientes. Muchos han comprendido que la masculinidad va más allá de usar pantalones. Algunos han puesto de moda el delantal.
En el segundo capítulo “Rompiendo barreras”, la autora sostiene que “no podemos negar que aún somos parte de una sociedad patriarcal, machista, que va en detrimento de los derechos y la integridad femenina.
En la lectura, Diana nos lleva de la mano a concluir que las mujeres tenemos el arma poderosa para defendernos inteligentemente de las prácticas degradantes en contra de nuestro género. Se trata del amor, la comunicación y la expresión de nuestros sentimientos.
El libro atrapa a medida que uno va avanzado en su lectura, sobre todo en las recomendaciones que da para que la mujer cuide su imagen, se valore, aprenda a cómo comportarse y ser una buena escucha.
Además, ella es creadora de la ‘Fundación Hilos del Alma’, donde trabaja por el empoderamiento de mujeres vulnerables y promueve un liderazgo basado en la coherencia, el carácter y la transformación.
Diana contestó las siguientes preguntas con madurez profesional y resaltando que para que una mujer sea valiosa no necesita parecerse a nadie.
¿Qué te inspiró a escribir sobre la mujer y su rol en la sociedad?
-Me inspiré al observar cómo muchas mujeres viven intentando encajar en expectativas ajenas, olvidando su propia voz. Sentí la necesidad de escribir un mensaje que recordara que la mujer no nació para cumplir moldes, sino para construir su propia forma de estar en el mundo.
¿Cómo crees que la feminidad puede ser una herramienta de empoderamiento para las mujeres?
-La feminidad es poder cuando deja de ser un estereotipo y se convierte en identidad. No es debilidad, es sensibilidad con carácter, intuición con inteligencia y firmeza con compasión. Cuando una mujer entiende esto, deja de imitar modelos externos y empieza a liderar desde su esencia.
¿Qué mensaje deseas transmitir a tus lectoras sobre la identidad y el papel de la mujer en la sociedad?
-Que no necesitan parecerse a nadie para ser valiosas. Que su identidad no está en lo que la sociedad espera, sino en lo que ellas deciden ser. La mujer tiene un papel transformador cuando actúa desde la autenticidad.
Sobre la escritura y el proceso creativo, ¿cómo te preparaste para escribir sobre este tema tan complejo y sensible como es la feminidad y la opresión?
-Más que una preparación académica, fue un proceso de observación, escucha y experiencia. He visto de cerca las luchas silenciosas de muchas mujeres y también sus capacidades extraordinarias. El libro nace de esa realidad vivida y reflexionada.
¿Qué autores o autoras te han influenciado en tu escritura?
-Me han influenciado autores que hablan de propósito, carácter y liderazgo con profundidad humana. Entre ellos: Paulo Coelho, Stephen R. Covey, Robin Sharma y Brené Brown, cuyas obras invitan a la reflexión, la conciencia y el crecimiento personal.
¿Cómo manejas la crítica o el rechazo a tu trabajo, especialmente cuando se trata de feministas?
-Entiendo que la feminidad se interpreta desde miradas distintas. Recibo la crítica con respeto, pero con claridad sobre mi mensaje. Mi obra no busca confrontar posturas, sino abrir una reflexión sobre la identidad femenina desde una perspectiva auténtica.
¿Tu libro reconoce que la sociedad está cambiando la forma en que se percibe la feminidad?
-Estamos en un momento en que muchas mujeres sienten presión por redefinirse constantemente. Mi libro propone algo distinto: no redefinirse según la tendencia, sino redescubrirse según su esencia.
¿Qué consejos le darías a una mujer joven que está tratando de encontrar su lugar en la sociedad?
-Que no se apresure a encajar. Que primero se conozca, se respete y se valore. Cuando una mujer sabe quién es, el lugar en la sociedad deja de ser una búsqueda y se convierte en una consecuencia.
¿Cómo crees que las mujeres pueden apoyarse mutuamente para crear un cambio positivo en la sociedad?
-Desde la sororidad real: menos competencia, más respaldo. Celebrar los logros de otras mujeres, compartir conocimientos y abrir espacios. El cambio comienza cuando dejamos de vernos como rivales y empezamos a vernos como aliadas.
¿Cómo crees que la literatura puede influir en la forma en que se percibe la feminidad y la mujer en la sociedad?
-La literatura moldea imaginarios. Lo que leemos construye referentes. Por eso es tan importante escribir historias y reflexiones que muestren mujeres auténticas, fuertes, humanas y libres.

¿Qué papel crees que juegan las mujeres en la literatura y cómo han evolucionado a lo largo del tiempo?
Las mujeres han pasado de ser personajes escritos por otros, a ser autoras de su propia narrativa. Hoy no solo protagonizan historias, sino que las crean, las cuestionan y las transforman. Esa evolución es parte del cambio cultural que estamos viviendo.
Quién es la autora
Diana Bravo Vélez es abogada y socia de De La Espriella Lawyers, con más de 24 años de experiencia en los sectores público y privado. Ha sido Directora Seccional de Fiscalías en varias regiones del país, con un enfoque en el liderazgo ético, la visión estratégica y el compromiso con la justicia.
Es Magíster en Administración (MBA), especialista en Derecho Administrativo y Alta Gerencia, y autora del libro Una Mujer que Rompe el Molde y conferencista TEDx.
Por encima de todo, lo más importante en su vida es ser madre de tres hijos.
Su lema: “Hazlo bien o no lo hagas”.
Instagram: @dianabravovelez_
Fundación: @fundahilosdelalma
Web: www.dianabravo.com.co
Fotos cortesía de Diana Bravo



