«El mundo puede intentar limitarte,
pero tu potencial es ilimitado si crees en ti misma.»
– Malala Yousafzai
Por: Fabrina Acosta – Contreras
Las mujeres del Caribe tienen un poder universal abrazado a la pluriculturalidad, a la biodiversidad y al realismo mágico. Mujeres que existen desde la libertad de trascender hacia universos espirituales, viviendo su ser en plenitud creativa y activando conscientemente el poder que habita en ellas.
Esta nota es una de mis formas de conmemorar el Día Internacional de las Mujeres, cada 8 de marzo, fecha en la cual honramos a quienes abrieron camino en la búsqueda de la equidad y la igualdad de derechos. Mi compromiso de vida es visibilizar los liderazgos femeninos; por ello, siempre me inspira escribir sobre las mujeres de mi tierra que han emprendido caminos de luz e incidencia social.
Mujeres que no son perfectas, sino reales; y por ello se disponen a vivir para trascender, siendo tejedoras de grandes realidades. Para el caso de esta columna, ellas son:
Gretta Deluque Castro y el infinito poder de la gastronomía cultural
Gretta refleja la fuerza, resiliencia y creatividad de quienes nacen en La Guajira. Hablar de ella me llena de orgullo, porque crecí viendo su legado como referente. Su nombre es reconocido: es un ícono que hace parte de las buenas historias de mi tierra.
Su historia como emprendedora nace en esos momentos en los que la comida se convierte en puente para unir a los seres queridos, celebrar la vida y crear recuerdos inolvidables. La gastronomía ha sido su lenguaje para demostrar que cada plato puede ser un acto de encuentro y alegría.
Con el amor por el universo gastronómico heredado de su madre y sus ancestras, dispuso toda su creatividad y empuje para crear la empresa Yotojoro. Este sueño familiar, construido con esfuerzo constante, se convirtió en referente de la gastronomía y los eventos en La Guajira.
Lo que comenzó como un pequeño negocio se transformó en una empresa que hoy ofrece experiencias gastronómicas y eventos que celebran la alegría de compartir. En el restaurante Yotojoro se respira ambiente familiar, porque esa es la esencia de su origen.
Para Gretta, las mujeres de nuestra tierra son símbolo de fortaleza y sensibilidad; con elegancia y dedicación convierten la vida cotidiana en espacios de unión y afecto. Ella representa a la madre, la hija, la amiga y la emprendedora que inspira con su ejemplo.
Afirma que emprender desde la industria gastronómica y de eventos es un acto de amor y compromiso con la región. Significa transformar sabores, costumbres y celebraciones en oportunidades de desarrollo económico y social. Es darle voz a la cultura, generar empleo, fortalecer la identidad guajira y demostrar que nuestras tradiciones son motor de progreso.
Su mensaje para quienes leen esta nota es:
“Recuerden siempre que la verdadera fuerza está en los pequeños gestos: en la mesa compartida, en el abrazo sincero, en el trabajo hecho con amor. Cada persona tiene la capacidad de inspirar y transformar desde su vida cotidiana, con dedicación y sensibilidad. A las mujeres les digo que nunca les falte la confianza en sus sueños ni la alegría de saber que, con esfuerzo y unión, todo es posible”.
Wendy Corzo: la reina del acordeón
Si desde la gastronomía se tejen encuentros, desde la música Wendy convierte el acordeón en memoria viva del territorio.
Wendy es una artista colombiana nacida en las faldas de la Sierra Nevada, en el pueblo ancestral kankuamo. Desde muy joven se inclinó por el acordeón. Dialogar con ella es conversar sabroso: tiene esencia musical, étnica y la magia única de nuestra provincia de Padilla.
Es capaz de sonreír incluso en momentos de alta complejidad y cree profundamente en la fuerza espiritual de sus ancestras. Su acordeón no solo suena: narra historias de territorio, resistencia y esperanza.
Inició su recorrido internacional con una gira por Europa —Alemania, Italia, Suiza, Escocia e Inglaterra— como integrante de los “Niños Vallenatos del Turco Gil”. Su carrera está marcada por logros relevantes: Reina en la Categoría Acordeonera Mayor del Festival de la Leyenda Vallenata (versión 56); Congo de Oro en la categoría Vallenato del Carnaval de Barranquilla (2017–2024); Mejor Solista Instrumental del Festival de Orquestas 2017; Reina EVAFE 2017; Virreina Nacional del Folclor 2017; Reina Juvenil del Festival Mar de Acordeones 2015, entre otros.
Cuando le pregunté cómo nació su amor por el acordeón, respondió:
“Soy una mujer profundamente conectada con la música a través de mis raíces. La recibí como herencia de mis abuelos, quienes interpretaron el acordeón en su juventud y sembraron en mí ese legado que hoy me define. Mi amor por el arte nació conmigo. Desde niña soñé con un acordeón. Esperaba cada mes de abril con ilusión, porque año tras año mis padres me llevaban al Festival de la Leyenda Vallenata. Allí, viendo a los acordeoneros sobre la tarima, me imaginaba siendo uno de ellos, interpretando mis propias notas en el escenario. A la edad de 6 años llegó a mis manos un acordeón de juguete, con teclas de piano, regalo de mis padres. En medio de mi inocencia pregunté por qué no tenía los botones redondos como los que veía en el festival, pero fue con ese pequeño instrumento que inicié mi sueño y comencé a sacar mis primeras melodías. A los 12 años, mi padre se ganó un chance y junto a mi madre, decidieron invertir el premio en un acordeón chino. Aunque era duro y ronco, me permitió dar mis primeros pasos en la música. Desde ese momento comenzó esta hermosa historia que promete seguir dejando grandes huellas.”
Su historia es la prueba de que los sueños también se construyen con perseverancia. Además de acordeonera, es ingeniera ambiental, profesión desde la cual defiende su historia ancestral y su territorio.
Nelra Ceballos: empresaria guajira
Me honra hablar de mujeres de la nueva generación que asumen con responsabilidad y disciplina el propósito de sus vidas e inevitablemente convierten sus acciones en referentes para la sociedad, así defino a Nelra una mujer con expresión de ternura, con una narrativa esperanzada y dispuesta a servir y apoyar las buenas causas. Nelra representa a la nueva generación que asume con responsabilidad el propósito de su vida y convierte sus acciones en referentes sociales.
Empresaria y arquitecta, lidera desde 2017 Emerawaa Hotel y Centro de Eventos y desde 2023 Paestum Beach House. Apasionada por viajar y disfrutar en familia, camina guiada por valores como el respeto, la lealtad y la empatía.
Sobre lo que significa ser empresaria joven en La Guajira, afirma:
“Ser empresaria joven y mujer en La Guajira significa liderar con convicción en medio de retos que muchas veces no dependen de uno: la economía, la seguridad y la situación general del país…”.
Para ella, el turismo es esperanza. Una herramienta real para fortalecer la economía local, dignificar la cultura y transformar la percepción del departamento desde lo positivo y auténtico.
Cuando le pedí un mensaje para las mujeres de la nueva generación, respondió:
“A las mujeres de la nueva generación les diría que tenemos la capacidad de lograr todo lo que nos propongamos y que el verdadero crecimiento llega cuando la disciplina y la pasión caminan de la mano. Creo firmemente en un liderazgo ejercido con amabilidad, con don de servicio y con la certeza de que se puede impactar positivamente sin perder la esencia.”.
Luzbeidy Monterrosa: La promesa viva del cine wayúu1
Luzbeidy es una de las voces más prometedoras del nuevo cine indígena. Cineasta y activista wayúu, está comprometida con la defensa de los derechos de niñas, mujeres y comunidades indígenas, así como con la preservación de la memoria y los territorios.
Su obra dialoga con las amenazas que enfrenta su pueblo —despojo territorial, violencia estructural, extractivismo— y afirma el papel central de las mujeres indígenas como guardianas de la vida y la tierra.
Su primer largometraje en desarrollo, La danza del perdón (The Dance of Forgiveness), fue seleccionado en el Macondo Lab (Academia Colombiana de Cine, Fundación Gabo y Netflix), participó en la residencia Impact in Production(Vancouver Film Festival / Suimanga Films) y en la residencia Desde la raíz (Algo en Común). Actualmente dirige el documental Akoyolowa – Cubrirse el alma, ganador del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia (FDC 2024) y seleccionado en el Laboratorio Latinoamericano del FICM Morelia.
Su cortometraje Una danza que sueña el futuro: Jülapüin Yonna ha sido seleccionado en competencia oficial Generation 14plus de la Berlinale 2026, donde tendrá su estreno. Este hecho confirma el creciente reconocimiento internacional del cine indígena contemporáneo.
Normalicemos honrarnos entre mujeres, eso nos hace inquebrantables.
Estas son mujeres que no se limitan al miedo ni a la derrota. Mujeres que enaltecen el poder universal que habita en nosotras. Mujeres que aprenden, se reinventan y crean nuevas realidades.
Honrarnos entre mujeres nos hace inquebrantables. Nos recuerda que somos seres espirituales con un poder inagotable.
Gracias por inspirarnos: señora Gretta, Wendy, Nelra y Luzbeidy.
¡QUE VIVAN LAS MUJERES!




