Soy pésima para recordar los años, pero muy nostálgica para traer al presente los hechos.
Corrían los comienzos de los años 80 cuando recibí una llamada en El Heraldo. Era Hilda de Salgado, una mujer altruista y de férreas convicciones. Me invitaba a una reunión en el restaurante ABC, que quedaba en la avenida Olaya Herrera.
Yo era una novata en el periodismo, pero el rótulo de periodista de El Heraldo pesaba mucho en Barranquilla.
La reunión tenía un propósito especial: organizar los festejos del Día Internacional de la Mujer. Me pareció un motivo extraordinario.
Allí encontré a algunas de las que aún recuerdo con claridad: Vicky Vassilef, Cecilia de Vigna y Delfina de Beltrán. Con el tiempo se unieron Amparo Tolosa, educadora, y Rafaela Vos, docente, investigadora, escritora y conferencista, quienes aportaron al grupo una mirada más intelectual y profunda.
Me sentía bien entre ellas. Todas eran mujeres de gran accionar en la ciudad, y yo seguía siendo una periodista que ayudaba, sobre todo, en la divulgación de las actividades.
A partir de ese año comenzamos a escoger a las mujeres sobresalientes en distintas áreas: cultura, educación, periodismo, voluntariado y muchas más.
Años después, cuando aquella organización ya tenía un camino recorrido, fui escogida como Mujer Sobresaliente en el área de Periodismo.
Recuerdo que le dije a Hilda y a Vicky que no quería recibir el reconocimiento, porque había formado parte del grupo fundador. Pero ellas insistieron y lograron persuadirme.
Así que, con orgullo, acepté aquel honor que aún guardo en la memoria: haber sido elegida Mujer Sobresaliente en el Día Internacional de la Mujer.

Muy merecido, Loor y sigue para adelante porque tienes mucho que dar. Eres un ejemplo maravilloso para tantas mujeres. Te felicito de corazón y desde Weston te deseo lo mejor. Un abrazo de Mariela de Brown